Medio Oriente (MNN) ― La presencia de Siria en la Conferencia de Annapolis esta semana podría ayudar a calmar las tensiones en el Líbano. El país está dividido por un vacío de liderazgo y el enfrentamiento político. David Harder, del ministerio SAT-7, dice que, por un lado, su equipo en el Líbano no tiene grandes expectativas de las conversaciones. Por otro lado, "es bueno tener una conferencia donde los sirios están en la misma mesa donde están los israelíes, donde están los estadounidenses,y se espera que las conversaciones puedan conducir a algunos pasos positivos sobre el futuro". Los programas de la cadena están llevando mensajes de paz a lo largo de la región, pero la situación endeble representa un reto para su equipo. "Sería maravilloso si la gente podría orar para que una situación de paz en el Líbano resulte en lo político, porque la paz permite que las iglesias realicen el tipo de ministerios que ellos quieren hacer; y también nos permite a nosotros, como una emisora cristiana, producir la clase de programas que deseamos producir", dice Harder.