
(Foto de FFH)
África (MNN) ― Ben Homan, del ministerio Food for the Hungry (Alimento para el Hambriento), dice que la realidad del SIDA para los niños es algo duro de negar cuando "uno camina por las comunidades afectadas por el SIDA en África, como yo lo he hecho, y uno ve que en la mueblería local se ofrecen ataúdes del tamaño en el que sólo niños podrían caber". Si sólo un miembro de la familia muere de la enfermedad, el estigma afecta a todos. "Eso puede limitar las oportunidades de que el niño vaya a la escuela. Puede impedir que una familia se sostenga a sí misma. Se convierte en un desastre sistemático". Homan dice que el quebranto es el punto inicial del Evangelio y un punto de partida para el evangelismo. "Cuando uno ve al VIH/SIDA y la devastación que deja, eso produce un quebrantamiento muy real y trágico. Es ahí donde hay una oportunidad para la esperanza de brillar aun en medio de la oscuridad".