
Foto de Reuters
EE.UU. (MNN) ― Refugiados desesperados que dejaron el país por la represión del régimen de la junta militar de Myanmar a menudo huyeron hacia Malasia. Sin embargo, Kristin Meyer, del ministerio Bethany Christian Services (Servicios Cristianos Betania), dice que el gobierno de Malasia no reconoce a refugiados y los ha estado persiguiendo como personas indocumentadas. "Los refugiados que salen de Malasia en estos momentos no tienen la opción de quedarse en ese país, no tienen seguridad en esa nación, tampoco tienen seguridad si regresan a Burma, por lo cual es sumamente necesario reubicarlos en un tercer país, el cual es EE.UU." Bethany se está enfocando en el cuidado temporal para los niños que han sido separados de sus padres. Meyer dice que el refugio tanto físico como espiritual. "Muchos de los refugiados que vienen son perseguidos en su propio país debido a su fe cristiana, y muchos de los jóvenes que llegan sí comparten una fe cristiana en común con las familias. Yo creo que ellos son capaces de animarse mutuamente, los unos a los otros, en ese sentido. Las familias puede brindar amor, apoyo y cuidado al compartir el amor de Cristo de esa manera a estas personas jóvenes o niños", dice Meyer.