
Barry Rempel de SEND Internacional dice que los misioneros son afectados por los precios altos del combustible. Muchos en Alaska están recurriendo a la leña para calefaccionar sus casas.
Internacional (MNN) ― El precio récord del petróleo pone en apuros a organizaciones misioneras. Ese es nuestro enfoque en la tercera parte de nuestra serie sobre la crisis de combustible en el ministerio. Bruce Smith, del ministerio Wycliffe Asociados, dice que los primeros en sentir los altos precios son los trabajadores que están en el campo de acción. Y no hay mucho que ellos puedan hacer. "Mientras los precios suben, es típico que su apoyo financiero no aumente. Y entonces, ellos se sienten en apuros en cuanto a presupuestos y su habilidad de preservar cosas. En muchos casos, esto significa que ellos deben reducir los viajes. En otros casos, simplemente significa echar mano de los fondos de otro ministerio". Eric Mock, quien trabaja con la Slavic Gospel Association (Asociación Evangélica Eslava), dice que los obreros nacionales que persiguen una educación superior también son afectados. "Hemos visto un descenso en el número de estudiantes que van a Institutos Bíblicos y seminarios que nosotros apoyamos sólo porque la habilidad de velar por una familia requiere mucho más trabajo, más allá de lo que el sustento ministerial puede proveer". SEND Internacional ahorra dinero en Alaska, pues recurrió a la leña para calefaccionar las casas. Mañana en la cuarta parte de nuestra serie: misiones a corto plazo.