
Foto por Angela7Dreams
Internacional (MNN) ― La lista de países al borde del desastre debido a la crisis mundial de alimentos y de combustible está creciendo. Las Naciones Unidas prometieron más millones para ayuda en los 62 países más severamente golpeados. Mark Bush, de CURE Internacional, dice que los niños son los que más sufren, y ahora el impacto afecta a sus hospitales. "Con el propósito de brindar cuidado para cada uno de los niños que vienen a nuestro hospital, nosotros establecemos presupuestos para eso. Cuando algo como esto sucede, donde el precio de los alimentos aumenta en porcentajes tan fenomenales año tras año, ciertamente impacta nuestro presupuesto desde el punto de vista de ser capaces de proveer cuidado". Los niños desnutridos a menudo son muy débiles para someterse a cirugía, así que los programas de alimentación son esenciales. Sin embargo, eso podría hacerse sentir en otros programas. "Si invertimos nuestro dinero en tratar de alimentar a los niños en el hospital, puede ser que reduzcamos el número de clínicas móviles que podemos llevar a cabo al año", lo cual perjudica al alcance luego. "Eso es lo que nos da una oportunidad no sólo para ocuparnos de un niño y decirles las buenas nuevas de Jesucristo, sino que nos da la oportunidad para también proveer el mismo mensaje al padre o a la madre de ese niño".