EE.UU. (MNN) ― Un reporte del Pew Charitable Trust encontró que uno de cada cien estadounidenses está tras las rejas. El Dr. David Schuringa del Instituto Bíblico Crossroad dice que esa es una estadística alarmante. "Ahí es donde nosotros entramos. En estos momentos, tenemos más de 40.000 internos en nuestro programa de discipulado. Se ha probado en una investigación científica que si una persona en prisión está involucrada en el estudio continuo de la Palabra de Dios y es discipulada, los índices de reincidencia se van a pique". Sin discipulado, dice Schuringa, aproximadamente tres cuartos de los prisioneros regresan a una vida de crimen. Además de la oración, la iglesia tiene un rol muy importante. "Usted puede convertirse en misionero en su propia casa al corregir estas lecciones de estudio bíblico. Tenemos una crisis en nuestro país pues los índices de encarcelación están en alza. Pero la iglesia tiene la clave para hacer la diferencia, es decir, llevar la Palabra de Dios a los corazones y las vidas de las personas que están en prisión".