
Foto cubierta por Reuters/Parth Sanyal
India (MNN) ― Autoridades dieron órdenes de fusilar sobre la marcha en Orissa para sofocar de manera forzosa las tensiones entre hindúes y cristianos. Grupos rivales de ambas comunidades se atacaron entre sí el miércoles, a pesar del toque de queda. Hablamos con un líder ministerial que trabaja con Mission India con base en Grand Rapids, Michigan. Por razones de seguridad, no mencionamos su nombre. Él dice que el impacto de la situación deshace mucho del dinamismo del ministerio. "Los cristianos ya no viven en los lugares donde teníamos programas. En los casos donde ellos no han huido, se han infundido suficiente temor, que pasará un buen tiempo antes de que ellos tengan la valentía de reunirse, ya sea en un servicio dominical, un programa infantil o en la noche con nuestras clases de alfabetización". Oremos para que Dios traiga paz a la región incluso mientras continúa Su obra en la India. "La persecución, en muchas maneras, también provoca que haya ánimo y fortaleza en los creyentes cuando están dispuestos a pararse en contra de cualquier cosa".