
Los bortes son una de las muchas necesidades de los sobrevivientes en este período. (Foto de WHI)
Myanmar (MNN) ― Moisés, cuyo nombre ha sido cambiado, es un misionero nativo que trabaja con el ministerio World Hope Internacional (Esperanza Mundial) en Myanmar. Al distribuir ayuda y hacer evangelismo todos los días, él ha experimentado que el gobierno de Myanmar está más abierto al cristianismo de lo que el mundo cree. "Ellos saben que los cristianos no son una amenaza. No somos un peligro para ellos. Oramos por ellos, y queremos hablar con ellos. Así que las puertas están abiertas para los cristianos". Moisés quiere aprovechar esa gran apertura mientras está presente, ayudando a miles de personas a conocer a Cristo. Una de las maneras en las que se logra esto es en un ministerio para niños budistas, el cual tiene más de 100 niños en asistencia. Cuando los niños se rehúsan a adorar a Buda en casa, Moisés dice que los padres se acercan y preguntan. "'¿Qué les hizo a nuestros hijo? Ellos ya no quieren inclinarse ante Buda'. Preparamos una taza de café, y les decimos: 'Por favor, tomen asiento. Permítannos contarles lo que les dijimos a sus chicos'. Y les contamos todo lo que les enseñamos a sus niños. Eso significa que les predicamos de manera directa. Después de un tiempo, esas personas llegaron a ser cristianas". Diríjase a la Internet para aprender más.