
Foto por Reuters/Matthew Marek/Cruz Roja Americana
Haití (MNN) ― La lluvia del huracán Ike echó sal sobre las heridas que dejó Hanna en Haití. La tormentar colapsó rutas claves que conectar el norte y el sur y dañaron la poca infraestructura que quedaba. Eva DeHart del ministerio For Haiti With Love (Para Haití Con Amor) dice: "Ahora, el río está tan alto que uno no puede manejar por el lecho del río, y la represa y el puente de allí se malograron. El norte está aislado ahora, no hay manera de llevar provisiones desde Puerto Príncipe a Cabo Haitiano o cualquier de las aldeas". Un envío de comida de parte del ministerio está atascado en el tránsito. Algunos hospitales de la aldea cerraron, dejando a ministerios pequeños como For Haiti con la carga encima. DeHart pide oración por su equipo, actuando como las manos y los pies de Cristo entre los supervivientes. "Oremos para que alguien se despabile y se dé cuenta que Gonaïves no es el único lugar en Haití que tiene un problema, y para que ellos comiencen a enviar ayuda de emergencia hacia el norte. Cabo Haitiano es la segunda ciudad más grande y está totalmente aislada".