Bolivia (MNN) ― Las conversaciones de paz comenzaron discretamente hace cinco días entre el presidente de Bolivia, Evo Morales, y los gobernadores de oposición. Es uno de los primeros esfuerzos para ponerle fin a la mortal violencia que ha dejado traumada a la nación y ha creado una profunda desconfianza mutua. Las reformas propuestas por Morales son rechazadas con desaforo y protestas. Nita Zelenak, de New Tribes Mission (Misión Nuevas Tribus), dice de su labor: "Siempre que hay descontento social en un país, eso afecta su ministerio hasta cierto punto. Ellos están preocupados por asuntos de seguridad, así que tienen que dividir su atención entre dos cosas. La mayoría de nuestros amigos trabajan en áreas rurales que están bastante lejos de donde se dan los disturbios, de modo que han podido continuar con su trabajo". New Tribes Mission siguen evaluando el peligro, siguiendo de cerca las condiciones cambiantes. Zelenak dice: "Oremos por el descontento social que hay en Bolivia. Vemos algunos pasos que tal vez mejoren la situación, pero eso continuaría por el bien de la gente de Bolivia. Oremos para que la obra continúe en ese país".