Tailandia (MNN) ― Manifestantes en Tailandia amenazaron con derramar su propia sangre en la Casa del Gobierno si sus demandas no son atendidas, según los reportes. Los manifestantes, conocidos como los Camisas Rojas, esperan volver a poner al ex Primer Ministro Thaksin Shinawatra en el poder. Patrick Klein de Vision Beyond Borders (Visión más allá de las fronteras) comenta: "Thaksin estaba pagando a la gente en las aldeas aproximadamente 500 baht (que es cerca de $13) para que voten por él. Entonces, la gente votó por él, lo respaldaron, le apoyaron, él haría cosas a favor de la gente en las aldeas para obtener su apoyo. Muchos de los Camisas Rojas son precisamente eso, agricultores pobres. A ellos les gusta Thaksin y quieren que vuelva al poder". Thaksin fue depuesto por un golpe militar en 2006, y los nuevos líderes tomaron el poder. Los Camisas Rojas desean que el parlamento sea disuelto y se realicen elecciones verdaderas. Según Klein, hay buenas noticias: "Creo que las personas están perdiendo la fe en sus gobiernos, y creo que eso nos abre la puerta para compartir el evangelio con ellos". Ore para que los creyentes tomen esta oportunidad para compartir la paz de Cristo.