
Fotografía de TEAM.
Pakistán (MNN) ― Un mes después de las lluvias del monzón, en el que las inundaciones arrasaron Pakistán, el agua finalmente está cediendo en el norte. Sin embargo, los obreros extanjeros de ayuda humanitaria están enfrentando otro desafío. Los talibanes están demandando que abandonen el país. Dave Davis de The Evangelical Alliance Mission (Misión Alianza Evangélica, TEAM por sus siglas en inglés) declara: "Creo que es una verdadera amenaza; no se ha materializado todavía en términos de un real ataque sobre los obreros de ayuda humanitaria. Creo que también es una táctica de intimidación para detener la participación de los extranjeros". Con los puentes derribados en todo el país, ya es difícil que los obreros extranjeros de ayuda humanitaria alcancen a las víctimas, a menos que viajen por aire o a pie. Por lo tanto, los pakistaníes están sumando brazos, pero no pueden hacer mucho sin ayuda internacional. Davis agrega: "Ore para que esta amenaza, que crea una situación muy insegura, sea mínima". Y, según Davis, las agencias de ayuda humanitaria todavía necesitan apoyo: "En mi opinión, ayudar a cualquiera de ellas es parte de la respuesta porque las necesidades son tan vastas que ningún grupo posiblemente podría hacer lo suficiente".