Rumania (MNN) ― En Rumania, durante los últimos 16 años tras la caída del comunismo, una iglesia de la capital Bucarest ha constituido la fuente enviadora de misioneros dentro y fuera de Rumania. Los misioneros de la Asociación de Bautistas para el Evangelismo Mundial han trabajado con los líderes eclesiales para ayudarles a desarrollar programas que apunten a los jóvenes adultos. Cristi Ciuca trabaja con Santísima Trinidad y nos dice: “esto nos ha ayudado a entender nuestra visión, a clarificar nuestra visión pero también a comunicar la visión que tenemos. Mediante esta trabajo, hicimos asociaciones con otras iglesias, pero también constituye una inversión a nivel personal en diferentes líderes de nuestra iglesia”. Santísima Trinidad busca llenar las diversas necesidades de las personas y desafiar a otras iglesias a hacer lo mismo. Ciuca dice que esto es crucial pues “Rumania atraviesa tiempos difíciles. El período de transición aún no ha terminado por lo tanto la iglesia tiene que ser relevante ante las necesidades de las personas”.