México (MNN) ― Los mexicanos todavía están recogiendo los destrozos que dejó el huracán Vilma a su paso por la Península de Yucatán el pasado 22 de octubre. La tormenta de categoría 3 costó la vida de 8 personas y causó daños generalizados. Los miembros del Consejo Directivo de Misiones Bautistas del Sur Internacional están a salvo. Ellos proveen de ayuda básica, purificadores de agua, arroz, frijoles y ropa. El misionero Doug Miller, de IMB (por sus siglas en inglés) pide que oremos porque Dios traiga algo bueno de este desastre. Oremos para que ellos puedan hablar de Cristo a mucha gente.