Nepal (MNN) ― Diez años de insurrección maoísta en Nepal han llevado al país al borde de una crisis humanitaria. Nicanor Tamang, de IN Network trabaja en la oficina en Nepal, donde según él, la situación es desafiante. "La situación política en nuestro país es muy incierta y está en constante movimiento. Uno nunca sabe lo que pasará mañana. Estos tres grupos de personas... existe tensión entre todo esto. La iglesia no puede hacer muchas cosas que quisiéramos". Tamang dice que la iglesia es fuerte pero pide oración con urgencia. "En realidad, ninguno de los grupos ha amenazado nuestro trabajo. La iglesia sigue creciendo pero hay áreas donde enfrentamos dificultades, por ejemplo, no podemos registrar a la iglesia pues los cristianos aún no son una minoría reconocida. Algunas veces cuando tenemos un equipo para ir a cierto pueblo, no podemos ir debido a las identidades erróneas", concluye Tamang.