EEUU (MNN) ― La idea del “Sueño Americano” está dando un giro. La familia de Oksana Gritsenko abandonó el este de Europa para escapar de la persecución religiosa. Años más tarde, ella regresó a su patria con el ministerio Greater Europe Mission como una intérprete. Ahí es cuando Dios la llamó para las misiones. Dos años después ella conoció a su esposo, quien no quería dejar los Estados Unidos. Dios cambió su corazón, y ahora ellos vuelven allá. Oremos porque ellos puedan compartir el Evangelio libremente, cuando las libertades religiosas son restringidas en lugares como Bielorrusia.