África (MNN) ― Kevin Kompelien, de la Iglesia Evangélica Libre dice que sus equipos ahora se enfrentan a la horrenda realidad de las consecuencias de la pandemia del VIH-SIDA. Aunque ellos trabajan para educar a la gente, existe otro movimiento para crear un ambiente sano para los cientos de miles de huérfanos. Están abogando por una forma de cuidado temporal, es decir, ubicando a los huérfanos del SIDA con familias cristianas. "Nuestros socios nacionales y los ex misioneros trabajan para enseñar un sentido bíblico de pureza y para poder enseñar una perspectiva bíblica, de acuerdo a la voluntad de Dios al respecto. Pero la otra cosa que queremos hacer es llenar las necesidades médicas en los hospitales y clínicas tanto como sea posible", dice Kompelien. Agrega que este aspecto físico de su trabajo en una parte del acercamiento completo al ministerio. "Cuando miramos a lo largo del continente, nuestra meta es ver que la iglesia esté establecida y funcionando como iglesia, con el corazón compasivo de Cristo, entonces podremos tocar a la persona integral. Uno puede sencillamente ir y predicar el evangelio de Jesucristo sin demostrar compasión", concluye Kompelien.