Bolivia (MNN) ― Compasión Internacional en Bolivia tiene una meta ambiciosa: cambiar la nación a partir de los niños. Nuestra reportera Sharon Gieger nos dice: "Bolivia es un país hermoso, hogar de una gran variedad de elevadas montañas y de gente alegre. Pero gran parte de la nación ha sido golpeada por la pobreza, no solo económica sino también espiritual". Según Jannie Blanco, de Compasión Internacional, la esperanza para Bolivia está en vidas transformadas, un niño a la vez. Blanco dice: "realmente creemos que nuestro país es vírgen pues no conoce al Señor. Tenemos 'vidas' pero no son vidas solo para convertir al Señor sino que para llevarles al Señor, pues solo así nuestro país puede cambiar". El ministerio de Compasión hace esto buscando patrocinadores para niños necesitados, que paguen por un programa que en primer lugar les enseñe sobre el poder transformador de Jesucristo y luego, les provea alimento, salud y educación.