Internacional (MNN) ― La ley islámica, tal como se aplica en los países radicales, dice que un musulmán que se convierte a otra religión puede enfrentar la pena de muerte. Lee DeYoung, de Palabras de Esperanza dice que aunque no puede revelar el país, puede confirmar que en años recientes, ha aumentado la presión sobre los cristianos. "En al menos un país que es muy cerrado, uno de los más restringidos en el mundo islámico, la situación se ha vuelto intensa para algunos creyentes. Hemos tenido reportes de gente que se reúne y en algunos casos ha sido hostigada por los oficiales, e incluso arrestada". DeYoung dice que seguirán transmitiendo programación evangélica pues la radio es un medio estratégico para la iglesia clandestina. "Sentimos que las emisiones de radio se vuelven más importantes en los lugares donde hay más dificultad para que los creyentes se reúnan cara a cara, pero al escuchar en la privacidad de sus hogares, las emisiones de radio pueden tener un impacto real", finaliza DeYoung.