Irak (MNN) ― La seguridad en Irak es nefasta. Los militantes islámicos decapitaron y desmembraron a un sacerdote sirio ortodoxo en Mosul, Irak. El cuerpo fue encontrado hace dos semanas y se ha convertido en un símbolo del brote de violencia en contra de los cristianos. Este espeluznante asesinato es el último de una serie de ataques recientes en contra de las minorías religiosas. Glenn Penner, de la Voz de los Mártires Canadá dice: "a los cristianos se los asocia con Occidente aún cuando en Irak ha habido cristianos por muchos años. Debido a su odio por Occidente y todo lo que perciben como 'occidental', estos militantes musulmanes han incrementado su violencia en contra de los cristianos en Irak". Penner agrega que el patrón de violencia ha obligado a muchos creyentes a salir del país. Hay pocos obreros pero "el número de cristianos en Irak se ha reducido significativamente desde la intervención occidental en el país, es particularmente peligroso para aquellos que tratan de hacer un trabajo evangelístico en el país. Quienes son atrapados pueden ser atacados o incluso asesinados", concluye Penner.