EEUU (MNN) ― Los homicidios y otros crímenes violentos constituyen alrededor de la mitad de los incidentes relacionados con las pandillas. Esta es una estadística que preocupa a aquellos que trabajan en las comunidades donde el crímen aumenta de forma vertiginosa. Bob Margaron, de la Misión Evangélica Mundial marca la diferencia en el Centro de la Vecindad Stockton Peniel en California. "Literalmente trabajamos con la séptima generación de familias de pandillas, que solo es un síntoma en todo Estados Unidos. Se trata de gente que nunca ha sido expuesta al evangelio o que tiene una idea distorsionada de los íconos religiosos de su estilo de vida generacional", asegura Margaron. La parte evangelística del ministerio requiere corazón, dedicación y tiempo. "Estamos construyendo relaciones debido a la falta de confianza en este ambiente. Estamos tratando de que la gente esté dispuesta a abrirse, ser honesta y aceptar lo que uno tiene que decir... al ver la consistencia del amor de Jesús a través de uno, cuando ministramos el evangelio", concluye Margaron.