Tíbet (MNN) ― El tren expreso de China en el Tíbet ha forzado a este país aislado a abrirse al turismo. Muchos tibetanos encuentran que esta es una bendición combinada. Los tibetanos son reservados y muchos de ellos no aceptan la presión del cambio. David Householder, del ministerio Interserve dice que esto a menudo afecta la forma como ven a los grupos misioneros. "Los ven como un intento por debilitar su cultura. Existe temor debido a la presencia china y la pérdida de la cultura, el idioma, y todo lo que les une a su pasado. Ellos ven esta amenaza a su identidad religiosa como una parte de eso", asegura Householder. Él agrega que el peligro viene cuando se hacen las cosas con el fin de evangelizar, además esto puede lastimar a otros creyentes. "Los grupos llegan por un corto período de tiempo y distribuyen tratados o predican en las calles, o son muy abiertos, entonces cuando regresan, dejan las consecuencias a quienes viven allí a tiempo completo... esto es desastroso", concluye Householder.