Haití (MNN) ― Una ola de crímenes violentos ha afectado a Haití en las últimas semanas. Desde la destitución de Aristide en 2004, el país más pobre de las Américas lucha por detener la violencia, que está íntimamente relacionada con la pobreza. Greg Yoder, del ministerio Alcance Cristiano Mundial dice que el incremento en los secuestros ha preocupado al equipo, especialmente cuando la situación es cercana. "Hace dos semanas, hubo un intento de secuestro a las hijas de nuestro director. Por razones de seguridad, envió a sus hijas a vivir con unos familiares en Florida, por un corto período de tiempo, hasta que las cosas se calmen un poco", asegura Yoder. La constante agitación, explica Yoder, pasa factura al equipo ministerial. Algunas veces, el equipo necesita que se le recuerde que no les hemos olvidado. "Hay mucha tensión. Entonces lo que hice fue estar con el equipo, orar con ellos, apoyarles y animarles a seguir adelante. A veces, cuando uno ve las cosas que pasan, parece como si no hubiera mucha esperanza en Haití".