Corea del Norte (MNN) ― Corea del Norte espera que se levanten las sanciones para desmantelar su programa atómico. Este país se mantiene desafiante ante la reacción internacional punitiva, aunque los más castigados son los ciudadanos comunes. Paul Estabrooks es un ministro de Puertas Abiertas y nos dice: "para la población general, ha sido un año difícil. Han tenido inundaciones en julio, que han dañado las cosechas, entonces nuevamente hay escasez de alimentos y energía. Entonces las sanciones y desafíos afectan a nuestros hermanos y hermanas de forma significativa, y también a la población en general". Es peligroso evangelizar en un país cerrado pero Estabrooks dice que existe esperanza. "Tanto en la frontera con China como en el interior del país, tenemos contactos y colegas que ayudan a los cristianos de la zona. Probablemente es el aspecto más clandestino de nuestro ministerio durante los cincuenta años que ha existido Puertas Abiertas".