Haití (MNN) ― Un hombre armado secuestró a un misionero estadounidense hace tres días en las cercanías de la capital haitiana. Los misioneros extranjeros se han convertido cada vez más en objetos de pagos de rescate. Eva DeHart, del ministerio Para Haití con Amor dice que su equipo está optimista pues cree que ya no serán objeto de secuestros por dos razones, la una, el equipo está compuesto principalmente de nacionales y la otra: "puesto que ofrecen un servicio gratuito y manejan heridos en la clínica, y no han recibido quejas de la población en general, están un poco más protegidos por el servicio que entregan, y muy protegidos por las oraciones". DeHart dice que comparten el evangelio aunque muchas veces sus programas hablan más fuerte. "Se necesitan entradas de dinero internacional para ofrecer empleos. Si la gente puede trabajar y proveer de alimento a su familia, no le interesa andar peleando y causando problemas. Se encuentran desesperados".