Ghana (MNN) ― Los sacerdotes fetichistas de Ghana graban sus rostros para humillarlas. Sin embargo, Lorella Rouster, del ministerio Every Child, dice que cuando liberan a las niñas esclavas es más difícil romper la esclavitud espiritual y emocional. Una chica, a quien llamaremos "Ester" quería remover sus cicatrices. Hasta que un día se dio cuenta de que las cicatrices llevaban el mensaje a las demás chicas. "Todo lo que habían escuchado sonaba en sus oídos, cosas como: 'una vez que te has iniciado como una esclava del templo no podrás ser cristiana, morirás, enloquecerás'. Pese a esto, (los miembros del ministerio) les predican de Jesús y con las cicatrices en el rostro, se dan cuenta de que tales cosas no son ciertas". ECM (por sus siglas en inglés) les ayuda a reconstruir sus vidas a través del discipulado espiritual, capacitación vocacional y microempresas. Rouster concluye: "nos gustaría que la gente ore por los esfuerzos de liberación pues se trata de una batalla espiritual y solo se podrá mediante el poder de Dios".