Congo-Kinshasa (MNN) ― Ésta es una historia conmovedora y muy común en Congo, pero tiene una final feliz. Lorella Rouster, de Every Child Ministries (Ministerio a cada Niño), dice que la familia Ntotila trata de recibir sanidad luego que sus dos hijas adolescentes huyeron de la casa para vivir en las calles de Kinshasa. La familia está reunida nuevamente pero todavía hay mucho que superar y ECM puede ayudar. "Por supuesto, todavía luchan con problemas de pobreza. ECM les podría ayudar con patrocinio para ayudar a estas chicas a volver a la escuela y también para sus necesidades nutricionales". Rouster dice que el testimonio de los niños de la calle de este programa impulsó al padre a buscar a sus hijas. El hecho de que hayan sobrevivido ofrece esperanza a otros. "En nuestros programas con niños de la calle compartimos el evangelio de modo que los niños que nos comparten sus historias llegan a Cristo a través del programa de niños de la Calle de ECM".